Psicologos Logroño Nutrición

La Psicología y la Nutrición


Existe una correlación directa entre psicología y nutrición, de modo que una persona que se encuentra psicológica-mente equilibrada es capaz de mantener una nutrición igualmente equilibrada; y una persona que se nutre de manera equilibrada tiene un apoyo para mantenerse más equilibrado mentalmente.

Dicho esto, hemos de aclarar a la hora de determinar el bienestar de una persona,  tiene más peso la parte de la psicología que la de la nutrición.

En Psicologos Logroño Psicotova, apoyamos a las personas que tratan de mejorar su bienestar de una forma integrada:

- Ayudando a identificar las resistencias psicológicas y creencias que puedan estar desencadenando una alimentación inadecuada; por ejemplo: personas que muchas veces tienen la creencia profunda de que no son capaces de vivir sin comer pan o tomar x número de cafés al día.


- Apoyando a descubrir el sistema nutritivo psicológica-mente sostenible para cada persona; técnica novedosa que aplicamos, al darnos cuenta que muchos de nuestros clientes estaban acudiendo a nutricionistas en los que se les imponían unas pautas alimenticias que no eran sostenibles en el largo plazo por la persona, por una cuestión de voluntad y resistencias internas. El efecto de esa dificultad de mantenimiento en el tiempo da como resultado la recaída y retroceso de la persona, generando una experiencia negativa que no es beneficiosa para el cliente. Por ello, apuntamos desde el principio por que el propio cliente establezca, en coherencia con su propio compromiso, el que será su sistema de nutrición a largo plazo.


- Con independencia del sistema nutritivo elegido, apostamos siempre por la rotación de alimentos y la prueba de nuevos alimentos y productos, sacando a la persona de las rutinas en las que suele caer comiendo repetidas veces los mismos alimentos. Apostamos por rotar las frutas aprovechando las de temporada que además son más económicas y por rotar todo el resto de alimentos igualmente. Como consejo, sugerimos introducir en el carro de la compra un alimento nuevo que nunca hayamos probado, cada semana.